Sofía Huichulef ingresó a la Universidad de Chile en 2015, luego de egresar del colegio con un destacado rendimiento académico. Aunque en un comienzo pensó en estudiar Geología, motivada por su interés por el trabajo en terreno, su experiencia en Plan Común le permitió conocer distintas áreas antes de tomar una decisión definitiva. En ese proceso fue descubriendo que su interés estaba en una disciplina que le permitiera vincular los conocimientos técnicos con problemas más cercanos a la sociedad, y así fue como optó por Ingeniería Civil, particularmente por la especialidad de Hidráulica.
Su paso por Beauchef estuvo marcado por la exigencia académica propia de los primeros años, una etapa que recuerda como intensa, especialmente por el cambio entre la enseñanza escolar y la vida universitaria. Aun así, logró adaptarse bien, formar un grupo cercano de amistades y avanzar de manera sólida en su formación. Más adelante, ya en la especialidad, encontró un espacio que sintió mucho más cercano a sus intereses: trabajos más aplicados, investigación, proyectos con vínculos reales al ejercicio profesional y una comunidad donde construyó lazos que mantiene hasta hoy.
Sofía egresó y se tituló en 2021, en un contexto marcado por la pandemia, lo que hizo que el cierre de esa etapa fuera distinto a lo imaginado. Pese a ello, recibió un importante reconocimiento por su desempeño académico con la beca “Pablo Pérez Zañartu” otorgada por la Fundación San Carlos de Maipo, uno de los hitos más significativos de su trayectoria universitaria. También recuerda con especial aprecio a profesores que marcaron su formación, entre ellos Aldo Tamburrino, Yarko Niño y Pablo Mendoza, no solo por sus conocimientos, sino también por la manera en que la ayudaron a reflexionar sobre la universidad, la profesión y la forma de habitar esos espacios.
Su inserción laboral comenzó inmediatamente después del trabajo de título, cuando Javier González, profesor vinculado al área, le ofreció integrarse a Bluedot Consulting una consultora especializada en hidrogeología. Allí trabajó durante dos años y medio, desarrollando proyectos ligados a balances de agua, modelación de aguas subterráneas y recursos hídricos en faenas mineras. Esa primera experiencia profesional le permitió profundizar en herramientas y conocimientos técnicos específicos, además de desenvolverse en un entorno pequeño y altamente especializado.
Más adelante, decidió tomar distancia del ritmo laboral y vivir una experiencia distinta y especial: viajó a Corea del Sur con una visa working holiday y pasó cerca de un año fuera de Chile. Para ella, ese período significó mucho más que una pausa profesional. Fue una oportunidad para abrirse a otras culturas, conocer nuevas formas de vida y salir, aunque fuera temporalmente, de la lógica de exigencia y rendimiento que muchas veces acompaña la formación y el ejercicio de la ingeniería. Esa experiencia, cuenta, fue profundamente enriquecedora y le permitió volver con una mirada distinta sobre su vida y su carrera.
A su regreso a Chile, Sofía retomó su desarrollo profesional en una nueva etapa, incorporándose a SGA, empresa que posteriormente pasó a formar parte de SLR Consulting. Actualmente trabaja en el área de recursos hídricos, hidrología e hidrogeología, participando en proyectos mineros desde distintas dimensiones: elaboración de líneas de base, permisos sectoriales ambientales bajo el marco del proceso de evaluación de impacto ambiental y procesos más cercanos a la ingeniería de detalle. Ese recorrido le ha permitido ampliar su experiencia y comprender de manera más integral los proyectos en los que participa.
Su historia muestra una trayectoria profesional sólida, pero también una forma particular de entender el desarrollo personal y laboral. Más que reducir la experiencia universitaria al rendimiento o al éxito académico, Sofía Huichulef pone el foco en la importancia de aprender, aprovechar las oportunidades que entrega la universidad y, al mismo tiempo, no perder de vista la vida fuera del trabajo. En su mirada, el desafío no está solo en formarse como una buena ingeniería, sino también en construir una vida equilibrada, consciente y coherente con los propios intereses y valores.

