Un reconocimiento que trasciende lo individual
Cada día, miles de personas recorren las estaciones del Metro de Santiago. Entre ellas, muchas niñas y jóvenes se encontrarán con los rostros de 30 ingenieras cuya trayectoria ha contribuido al desarrollo del país. Una de esas historias es la de Marcela Munizaga, profesora titular del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile, quien fue distinguida por la Fundación Mujeres Ingenieras de Chile como parte de la iniciativa "El viaje de ser ingeniera", una experiencia que busca visibilizar referentes femeninos en una profesión históricamente masculinizada.
La muestra reúne a ingenieras provenientes de 22 universidades chilenas y fue inaugurada en el marco del Día Internacional de la Mujer Ingeniera. Durante la ceremonia de lanzamiento, realizada en NIDO Santa Lucía, la profesora Munizaga fue invitada a ofrecer una charla motivacional, donde recorrió los principales hitos de una trayectoria marcada por la excelencia académica, la investigación en transporte, la gestión universitaria y el compromiso con la equidad de género.
Un viaje construido con convicción
Lejos de presentar una carrera lineal, Munizaga describió su recorrido como una sucesión de desafíos, aprendizajes y transformaciones. Recordó su llegada desde La Serena para estudiar Ingeniería Civil en la Universidad de Chile durante la década de 1980, cuando las mujeres representaban apenas un diez por ciento del estudiantado y debían desenvolverse en un entorno poco acogedor.
Años más tarde, ese mismo espíritu la acompañó durante el desarrollo de su carrera académica, enfrentando las dificultades de compatibilizar la investigación, la docencia y la maternidad en una época en que los sistemas de evaluación universitaria no contemplaban esas realidades. Junto a otras académicas, participó en la creación de la Red Adelina Gutiérrez en la Facultad, grupo que impulsó cambios institucionales que permitieron incorporar una perspectiva más equitativa en los procesos de evaluación y promoción académica.
Más que un reconocimiento personal
Para Munizaga, el valor de este reconocimiento no reside únicamente en el homenaje a su propia trayectoria, sino en el impacto que puede tener sobre quienes comienzan su camino.
"Lo más importante es lo que genera en las futuras ingenieras, en las estudiantes que ven que las ingenieras que han logrado llegar a cargos importantes son personas comunes y corrientes como ellas. Mostrar que se puede".
Ese mensaje resume el espíritu de una carrera que ha combinado investigación de excelencia con liderazgo institucional. Fue la primera profesora titular de su departamento y posteriormente asumió responsabilidades como directora académica y vicedecana de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Más adelante, integró el directorio de Metro de Santiago como vicepresidenta, llevando al ámbito de las políticas públicas una mirada centrada en la experiencia de las y los usuarios del transporte.
Cambiar las reglas para ampliar las oportunidades
Durante su intervención, la académica insistió en una idea que ha guiado buena parte de su trabajo: las instituciones pueden transformarse cuando existe voluntad para hacerlo. "La idea principal que me interesaba transmitir es que las reglas se pueden cambiar, que todavía tenemos que hacer cambios. Necesitamos mover los márgenes".
En esa línea, destacó la importancia de incorporar acciones concretas que favorezcan el desarrollo profesional de las mujeres en ingeniería y ciencias, señalando que la igualdad de oportunidades requiere políticas explícitas y redes de apoyo que permitan visibilizar el talento femenino. "Es muy importante tomar acciones concretas y explícitas para apoyar el desarrollo de trayectorias de mujeres. Si uno deja que las cosas fluyan naturalmente, las mujeres van quedando en segundo plano, van quedando invisibilizadas".
Munizaga también reconoce el papel que desempeñaron esas redes en su propia trayectoria. La colaboración con otras académicas fue determinante para asumir cargos de liderazgo y abrir espacios que hoy benefician a nuevas generaciones de investigadoras y docentes.
Inspirar el futuro de la ingeniería
Más allá de celebrar los logros alcanzados, la profesora sostiene que el verdadero impacto de iniciativas como "El viaje de ser ingeniera" se medirá por su capacidad para motivar nuevas vocaciones. "Para mí lo más importante es que más estudiantes mujeres se motiven para estudiar ingeniería", señala y destaca que "el futuro es con nosotras. Las necesitamos a todas".
Su historia demuestra que la ingeniería no solo transforma ciudades, sistemas de transporte o infraestructura. También puede transformar instituciones, abrir oportunidades y ampliar las posibilidades para quienes vendrán después. Ese es, quizá, el viaje más importante que hoy representa Marcela Munizaga.

