El aprendizaje también ocurre en terreno
¿Qué pasa con el agua desde que sale de un río hasta que llega a nuestras casas? ¿Cómo se diseña una vía capaz de soportar trenes de pasajeros y de carga? ¿Cómo se transforma la fuerza del agua en electricidad? ¿Y qué hay detrás de los túneles que permitirán que el Metro siga creciendo?
Durante agosto, las y los estudiantes de Ingeniería Civil tuvieron la oportunidad de comenzar a responder estas preguntas fuera de las aulas, en una nueva edición de “Civil en terreno”, iniciativa organizada por el área de Extensión y Vinculación con el Medio del Departamento de Ingeniería Civil (DIC).
La actividad contempló cuatro visitas a importantes obras e instalaciones de infraestructura de Santiago, junto a profesionales y académicos que permitieron conocer de cerca procesos, tecnologías y desafíos que muchas veces se estudian de manera teórica durante la carrera.
Del río a la llave: cómo se produce el agua potable
La primera salida, realizada el 3 de agosto, llevó a las y los estudiantes hasta la Planta de Producción de Agua Potable La Florida de Aguas Andinas, acompañados por el profesor Eugenio Figueroa.
Durante el recorrido, guiado por la ingeniera medioambiental Alejandra Piñera, el grupo conoció los distintos procesos que permiten transformar el agua captada desde los ríos Maipo y Mapocho en agua potable. La visita permitió observar en terreno las siete etapas del proceso: captación, tamizado, desarenado, coagulación y predecantación, floculación y decantación, filtrado y, finalmente, potabilización.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la magnitud y complejidad del sistema. Una gota de agua puede tardar alrededor de 11 horas en completar todo el proceso de potabilización, mientras que la planta puede producir cerca de 4,5 metros cúbicos de agua por segundo.
La visita también permitió abordar desafíos actuales como la gestión de residuos, la economía circular y la disponibilidad de agua en un contexto de menor reposición natural de ríos y canales. Así, conceptos como sostenibilidad y resiliencia dejaron de ser solo contenidos de una asignatura para convertirse en problemas concretos que deben resolverse desde la ingeniería.
142 años sobre rieles
El 10 de agosto, el destino fue la Maestranza San Eugenio de EFE, donde las y los estudiantes conocieron parte de la infraestructura y operación ferroviaria del país, acompañados por el profesor Álvaro Caballero.
Con 142 años de historia, EFE cuenta con una red que se extiende desde Arica hasta Puerto Montt y que debe responder a necesidades muy diversas: transporte de pasajeros, carga y conexión entre distintos territorios.
La visita fue guiada por Luciana Pérez, encargada de patrimonio de EFE, en conjunto con los profesionales Paula Quezada y Felipe Muñoz, además, se sumaron las egresadas DIC Stephanie Seria y Valeria Astudillo, quienes hoy trabajan en la misma empresa. Durante el recorrido, se abordaron aspectos técnicos del diseño y mantenimiento ferroviario, desde la relación entre el tipo de riel y el material rodante hasta la capacidad del suelo para soportar distintos tonelajes. También se conocieron innovaciones orientadas a hacer más sostenible la infraestructura, como la búsqueda de alternativas de plástico reciclado para los durmientes.
El recorrido incluyó además los talleres de trenes diésel y eléctricos, donde las y los estudiantes pudieron acercarse al trabajo de mantenimiento y operación de los trenes. Una experiencia que permitió comprender que detrás de cada viaje existe una enorme cantidad de ingeniería, planificación y gestión de riesgos.
Cuando el agua se convierte en energía
Dos días después, el 12 de agosto, la experiencia continuó en la Central Hidroeléctrica de La Florida, de Eléctrica Puntilla. Allí, las y los estudiantes fueron recibidos por Luis Delgado, encargado de operaciones, y Adolfo Salazar, operador de la central.
Tras una charla inicial de seguridad, el recorrido permitió conocer una infraestructura cuya historia se remonta a comienzos del siglo XX y que originalmente estuvo vinculada al suministro de energía para los tranvías y la primera iluminación de Santiago.
Uno de los principales aprendizajes fue comprender la estrecha relación entre agua, territorio y generación eléctrica. La central utiliza agua proveniente del sistema de canales del río Maipo y requiere entre 28 y 30 metros cúbicos por segundo para operar, mientras que los sistemas de desarenado permiten proteger las turbinas de los sedimentos.
La visita también puso sobre la mesa un desafío aparentemente sencillo, pero de gran impacto: la basura que llega a los canales. Una vez más, el terreno mostró que la ingeniería no funciona de manera aislada, sino que está profundamente conectada con el comportamiento de las personas, la gestión de los recursos y las condiciones del territorio.
Bajo tierra: construyendo el Metro del futuro
El ciclo de visitas cerró el 14 de agosto con un recorrido por las obras de Línea 7 de Metro de Santiago, acompañados por la profesora Marcela Munizaga.
Las y los estudiantes conocieron de cerca el proceso constructivo de una de las grandes obras de infraestructura que transformará la movilidad de Santiago. El proyecto contempla 19 estaciones y considera nuevas conexiones con la red existente, mientras continúan avanzando las obras de túneles y estaciones.
Durante la visita, fueron recibidos por Cristian González Valderrama, egresado de la FCFM y profesional con experiencia en IDIEM, quien compartió parte de su experiencia en el desarrollo de soluciones de hormigón para túneles.
Uno de los espacios visitados fue un pique de la Estación Baquedano, ubicado aproximadamente 35 metros bajo tierra, permitiendo dimensionar la escala de una obra que normalmente se observa solo desde la superficie. También se abordó la gestión de los materiales extraídos durante la construcción y su posterior reutilización en obras de relleno.
Se espera que Línea 7 finalice su construcción hacia fines de 2028 o comienzos de 2029, convirtiéndose en una nueva pieza de la red que seguirá expandiéndose durante los próximos años.
Una ingeniería que se vive
Agua, trenes, energía y transporte urbano. Cuatro realidades distintas, pero un mismo desafío: poner la ingeniería al servicio de las personas y del territorio.
“Civil en terreno” busca justamente acercar esa realidad a quienes se están formando en Beauchef, generando espacios para observar, preguntar y conversar con profesionales que enfrentan estos desafíos todos los días.
Porque diseñar una infraestructura no es solo calcular, modelar o proyectar. También significa comprender cómo funciona una ciudad, cómo se relacionan sus sistemas y cuáles son las necesidades que deberá resolver la ingeniería del futuro.
Y para las y los estudiantes de Ingeniería Civil, comenzar a descubrirlo en terreno es parte fundamental del camino.

