El Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile no es sólo un centro académico de primer nivel, donde se desarrollan investigaciones y forman ingenieros civiles de las distintas áreas de especialización, sino que también es un espacio para que alumnos y docentes potencien sus habilidades y desarrollen actividades más allá de la sala de clases, compaginando logros personales y profesionales con un destacado esfuerzo en la academia. Comunicar estas historias es uno de los roles del área de extensión y vinculación con el medio.
Del mismo modo, el área de extensión consiste en ser un puente de información para que la industria pueda llegar a oídos de los estudiantes, a través de las ferias laborales, charlas, seminarios y la cobertura de congresos que mantienen a la comunidad civil de la Universidad de Chile a la vanguardia de los conocimientos técnicos y desarrollos tecnológicos que rige la especialidad.
Este compromiso y responsabilidad con la comunidad es el que han asumido Maite Arancibia, de la mención de Hidráulica, Sanitaria y Ambiental, y Javiera González, de la mención de Estructuras, Construcción y Geotecnia. Ambas estudiantes llevan un largo y destacado camino en el acompañamiento estudiantil, la conexión con el entorno y potenciar la difusión académica.
Maite participa actualmente en el centro de estudiantes del departamento de ingeniería civil, otorgándole una perspectiva del estudiantado y la necesidad de seguir reforzando los lazos informativos dentro de la comunidad. “Creo que es importante visibilizar el rol de la ingeniería civil, mostrando cómo está presente en aspectos que solemos dar por sentado, así como también dar a conocer problemáticas e instancias que merecen mayor difusión.”, comenta.
Por su parte Javiera ha tenido una trayectoria destacada en el área de la difusión académica, participando activamente de los programas de inducción de la facultad, encargados de orientar y acompañar a las nuevas generaciones de beauchefianos que ingresan al primer año de plan común de la carrera, así como del equipo de monitores de la Universidad de Chile, para compartir y motivar a los más jóvenes a que conozcan la Casa de Bello. “Estas experiencias me han motivado a seguir contribuyendo en espacios donde la universidad pueda vincularse con la comunidad y el entorno.”, destaca Javiera.
La incorporación de Maite y Javiera refuerza las intenciones del departamento de hacer partícipe a su comunidad de conectar con su entorno. Ambas estudiantes llegan en este ciclo de primavera de 2026 en reemplazo de sus pares que ya concluyeron sus funciones en el área de extensión, los estudiantes Daniela Riffo y Vicente Prades, a quienes el Departamento agradece y valora el esfuerzo depositado durante este año y les desea éxito en sus próximos desafíos personales, académicos y, más adelante, profesionales.

