Entre el 10 y el 21 de agosto se desarrolló el Bechtel Challenge 2026, desafío en el cual cinco equipos de diferentes carreras enfrentaron un caso ficticio inspirado en problemáticas abordadas por la empresa. Durante diez días, los participantes debieron investigar, evaluar alternativas y desarrollar una propuesta técnica, contando con un equipo de trabajadores de Bechtel como mentores. El proceso terminó con las presentaciones finales de todos los equipos en las oficinas de Bechtel.
La instancia contó con una importante participación del Departamento de Ingeniería Civil: Gonzalo Picarte, José Manuel Castro, Maite Glisser, Constanza Rodríguez, Florencia Vásquez, Vicente Sará y Rodolfo Mercado fueron parte de distintos equipos de la competencia, aportando desde las especialidades de Estructuras, Construcción y Geotecnia e Ingeniería Civil Hidráulica, Sanitaria y Ambiental.
Ingeniería para una minería más sustentable
El equipo Block Challenge Engineers, integrado por Gonzalo Picarte, de Ingeniería Civil con especialidad en Estructuras, Construcción y Geotecnia; José Castro, de Ingeniería Civil Hidráulica, Sanitaria y Ambiental; Agustín Herrera, de Ingeniería Civil de Minas; Mauricio Valenzuela, de Astronomía; y Benjamín Navia, de Ingeniería Civil Industrial, obtuvo el primer lugar del desafío.
El caso, que todos los equipos debían resolver, planteaba la operación de una planta concentradora ubicada a 3.800 metros de altura en el norte de Chile, cuyo suministro energético dependía de generadores diésel y de una red eléctrica regional poco confiable. El objetivo era desarrollar una alternativa que entregara mayor seguridad energética y disminuyera la huella de carbono de la operación.
El equipo planteó dos alternativas. La primera consideró paneles solares fotovoltaicos bifaciales, aprovechando el potencial efecto albedo de los suelos salinos del norte de Chile, junto con baterías BESS para almacenar energía y mantener la continuidad operacional. Como propuesta innovadora desarrollaron NEXUS AE (Nexo Agua-Energía), un sistema que integraba recuperación de cobre desde residuos líquidos de la mina, tratamiento de aguas y generación de energía mediante paneles fotovoltaicos flotantes.
Para Gonzalo y José Manuel, el desafío también significó aplicar conocimientos adquiridos durante su formación en Ingeniería Civil. Ante el supuesto de realizar parte del proyecto sobre suelos salinos, retomó contenidos de geotecnia y normativa para evaluar las condiciones de construcción del proyecto.
Sin embargo, la ubicación de la planta agregó dificultades que iban más allá de cada especialidad. “Lo más desafiante del proyecto fue la condición de que estuviera a 3.800 metros de altura. Esto traía muchos problemas de logística y constructibilidad, además de que teníamos que considerar las condiciones de los trabajadores a esa altitud”, explica Gonzalo.
El trabajo interdisciplinario también fue clave durante el desarrollo de la propuesta. “Cada uno aportaba desde su área de conocimiento, así que lo interdisciplinario fue clave”, comenta. Más que concentrarse en obtener el primer lugar, el equipo buscó desarrollar la mejor solución posible, apoyándose en la organización, el compromiso y los conocimientos de sus integrantes.
Distintas disciplinas frente a un mismo desafío
La interdisciplinariedad también estuvo presente en Synergy Five, equipo que obtuvo el tercer lugar y estuvo integrado por Maite Glisser, de Ingeniería Civil Hidráulica, Sanitaria y Ambiental; Antonia Muñoz, de Ingeniería Civil Mecánica; Sofía Sánchez, de Ingeniería Civil Industrial; Florencia Meneses y Florencia Salas, ambas de Ingeniería Civil en Biotecnología.
Su propuesta buscó reemplazar la dependencia del diésel mediante una red de generación solar y eólica, incorporando baterías BESS para el almacenamiento energético. A ello sumaron el uso de biolixiviación en el proceso de la planta concentradora para reducir su consumo energético.
Para Maite, uno de los principales desafíos fue coordinar un equipo con distintas cargas académicas y áreas de conocimiento. Pese a ello, destaca que su formación en Ingeniería Civil y las metodologías de análisis adquiridas durante la carrera fueron relevantes para investigar alternativas y enfrentarse a una problemática distinta a las estudiadas habitualmente en su especialidad.
La amplia participación de Ingeniería Civil
La presencia del DIC se extendió más allá de los equipos que alcanzaron el podio. Constanza Rodríguez, Florencia Vásquez, Vicente Sará y Rodolfo Mercado, estudiantes de las especialidades Hidráulica, Sanitaria y Ambiental y Estructuras, Construcción y Geotecnia, participaron junto a Sebastián Carrasco, de Ingeniería Industrial, conformando el equipo InJenio. El grupo desarrolló su propia propuesta y recibió felicitaciones por el trabajo realizado, sumándose a la destacada participación del Departamento durante la instancia.
Ingeniería Civil también presente en el jurado
La participación del Departamento también llegó al panel encargado de evaluar las propuestas. El profesor Alejandro Polanco, académico del Departamento de Ingeniería Civil vinculado a temáticas de Project Management, participó por segundo año consecutivo como jurado del Bechtel Challenge y fue el representante de la Universidad de Chile en un panel compuesto además por tres integrantes de Bechtel.
Como reconocimiento, los equipos que obtuvieron el primer y tercer lugar recibieron la oportunidad de realizar su práctica en Bechtel. Además, el equipo ganador podrá visitar una operación minera de la empresa en Los Vilos.
La experiencia permitió a los estudiantes enfrentarse a un problema abierto, investigar temáticas fuera de sus áreas habituales y trabajar junto a otras disciplinas. Para Gonzalo, este fue uno de los principales aprendizajes que dejó la competencia:
“Hacer ingeniería no se basa en aplicar una receta o una simple fórmula. Los problemas de ingeniería en el mundo son muy complejos y cada uno va a ser diferente al anterior. Eso nos pone a prueba, nos desafía a seguir mejorando y a cooperar con nuestros compañeros, porque levantar estos desafíos de manera individual es muy difícil”.

