El Profesor Emérito del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile, Sergio Jara-Díaz, presentó la investigación “The impact of the measure of crowding on design, scale and pricing”, desarrollada junto al egresado Matías Lepe, en el Euro Working Group on Transportation Annual Meeting 2026, realizado entre el 2 y el 4 de septiembre en Cracovia, Polonia.
El aumento de la demanda por transporte público induce dos externalidades relevantes para la planificación del sistema de transporte público: una positiva por el aumento de la frecuencia disminuyendo el tiempo de espera (fuente de un subsidio técnicamente óptimo), y una negativa por el aumento del número de pasajeros por vehículo, provocando hacinamiento y aumentando el valor que las personas asignan a reducir el tiempo de viaje. En este trabajo se estudia cómo influye el hacinamiento en la experiencia de viaje de las personas y de qué manera su medición incide sobre las decisiones de diseño, operación y tarificación del transporte público.
La investigación compara dos formas de medir el hacinamiento: la tasa de ocupación, que relaciona la cantidad de pasajeros con la capacidad del vehículo, y la densidad de pasajeros de pie, que considera cuántas personas viajan de pie en el espacio disponible.
Los resultados muestran que, al utilizar parámetros representativos de Santiago, ambas medidas conducen a soluciones con buses y flotas de tamaño mayor que el que se calcularía si no se incorporase el hacinamiento en el análisis, sin afectar mayormente la forma en que la frecuencia del servicio crece con la demanda. Como la externalidad positiva se mantiene, el subsidio óptimo se sigue justificando, pero disminuye debido a la consideración del hacinamiento, aumentando las tarifas óptimas.
El estudio pone de relieve que la manera de representar el hacinamiento en los modelos de transporte no es solo una decisión técnica: también influye en la dimensión de los vehículos, en el monto de recursos necesarios para ofrecer el servicio, y en la forma de financiarlo. Así, incorporar la experiencia de los pasajeros en el análisis permite examinar las decisiones de diseño considerando tanto las condiciones del viaje como sus costos.

