Chile es el país más sísmico del mundo y una parte significativa de su población habita en edificios residenciales de mediana y gran altura. En este contexto, el profesor Pablo Heresi, académico del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile, se adjudicó un proyecto FONDECYT Regular cuyo objetivo es mejorar la estimación del riesgo de colapso sísmico de edificios de hormigón armado, un aspecto clave para la seguridad estructural y la planificación urbana del país.
El objetivo de la investigación es desarrollar métodos más precisos y confiables para predecir la probabilidad de colapso de edificios durante terremotos severos, considerando no solo la intensidad del movimiento sísmico, sino también las incertidumbres asociadas a los modelos estructurales y a las propiedades del suelo. A diferencia de los enfoques de diseño tradicionales, que buscan evitar el colapso sin cuantificar explícitamente su probabilidad, este proyecto apunta a un enfoque explícitamente basado en el riesgo.
La relevancia de este estudio radica en que permitirá estimar de manera cuantitativa el riesgo de colapso sísmico de edificios típicos en Chile. Esto puede traducirse en mejores criterios de diseño estructural, mayor seguridad para las personas y una base técnica más sólida para la toma de decisiones en políticas públicas, particularmente en planificación urbana y reducción del riesgo sísmico.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la integración de múltiples fuentes de información y metodologías avanzadas. La investigación combina simulaciones numéricas de alta fidelidad, datos reales provenientes de edificios instrumentados en Chile, y técnicas modernas de cuantificación de incertidumbre, análisis de datos e inteligencia artificial. Este enfoque permitirá no solo refinar los métodos existentes, sino también proponer nuevas herramientas con potencial impacto en futuras actualizaciones de las normas sísmicas chilenas.
El proyecto se desarrollará en cuatro etapas a lo largo de cuatro años, tal como se ilustra en la figura 1. En una primera fase, se propondrá una métrica unificada para evaluar la calidad de las medidas de intensidad sísmica (IM) utilizadas para estimar la respuesta estructural. Posteriormente, se realizarán simulaciones numéricas de edificios chilenos de hormigón armado, considerando tanto modelos de base fija como con una modelación explícita de la interacción suelo–estructura, calibrados a partir de mediciones de edificios reales. En una tercera etapa, estas simulaciones permitirán cuantificar y propagar las incertidumbres de los modelos hacia la estimación del riesgo de colapso. Finalmente, se analizará el impacto de la selección de distintos conjuntos de registros sísmicos en la evaluación del riesgo.

